Monday, January 13, 2014

Zapatos de Tacón

Sexy, elegante y glamurosa. Son cualidades que unos altos tacones conceden a las mujeres que los portan. ¿Quién no se ha sentido así sobre unos 'stilettos' o plataformas? Pero no todo es fascinación y prodigio. Los 'taconazos' son un arma de doble filo que trae consecuencias irreversibles.


Estar ininterrumpidamente a diez centímetros sobre el suelo tiene sus consecuencias. Pero parece que la estética triunfa sobre la salud, y sólo decimos adiós a las alturas cuándo el cuerpo se resiente. Porque los pies no son los únicos afectados cuando nos pasamos de glamurosas. Juanetes, dedos martillo, deformaciones y durezas son algunas de las primeras consecuencias.


 A partir de ahí, los tobillos, las rodillas y las caderas son también dañadas. Cuando te calzas unos zapatos de tacón, tu cuerpo sufre una inclinación que incrementa la tensión sobre los dedos y el empeine, además de aumentar la presión en las rodillas, propiciando la posibilidad de 
padecer osteoartritis, una enfermedad producida por el desgaste del cartílago.      


Los tobillos, las rodillas y las caderas quedan más flexionados, la postura cambia y tiende a forzar nuevas posiciones, y la espalda se curva provocando dolores lumbares y tensiones musculares, molestias que llegan al cuello y a la cabeza, en ocasiones, de forma crónica. La circulación se ve dificultada y, a largo plazo, las varices podrían ser otra de las consecuencias.
Se ha convertido, cada vez más y con el paso de los años, en un aliado fetiche que ya encumbraba el diseñador de moda y director de cine norteamericano Tom Ford en una ocasión: "It's hard not to be sexy in a pair of high heels" (“Es difícil no ser sexy sobre un par de tacones altos”).

Las estadísticas lo confirman y es que actualmente, las mujeres padecen hasta cuatro veces más problemas en las extremidades inferiores que los hombres.  



Cuando decimos zapatos de tacón inadecuados, no solo nos referimos a que la altura del tacón debe ser la adecuada, es decir, no más de 3 centímetros, sino que también influye laestrechez de la punta, claro está que de forma negativa. De esta forma, son estas dos partes del zapato las que específicamente influyen en el bienestar de nuestros pies.



Otra articulación que se ve afectada es la rodilla. Al caminar de una forma diferente a la habitual arqueando las piernas, la tensión se traslada en un 30% más a los músculos que rodean la rodilla. En los casos extremos, puede provocar una osteoporosis prematura en las articulaciones rotulares. También incrementamos las posibilidades de sufrir contracturas o molestias en los gemelos.

 ¿Cómo dejar atrás este símbolo de feminidad y sensualidad?

Pese a todos los potenciales problemas que puede traernos, nuestro consejo no es en absoluto abandonarlos en un rincón del armario, sino hacer un uso adecuado y moderado de ellos, evitando los que excedan los 3 centímetros de tacón y tomando como mejor referencia los que poseen 2 centímetros, siempre con punteras que no aglutinen y amontonen nuestros dedos de los pies.





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